lunes, 27 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

VIII

Se ha levantado temprano,
le tenía preparado el caballo,
me ha rogado que la acompañara
y que me mantuviera a distancia.
La he visto trotar sin parar
y luego, en calma, dejar caer
la cabeza y torso a lo largo
del cuello del animal…
seguir a paso lento
durante largo tiempo.
Después se ha girado
haciéndome una señal
de acercamiento; acudí presto.
Me ha mirado de soslayo
con ojos de lágrimas contenidas,
se me partía el corazón
y no pude darle un abrazo
con ternura y compunción.
Persona que está llamada
a misión tan alta
tendrá que acabar rápido
el duelo y seguir adelante
aunque muera su hermano
al que quería tanto.



Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)

lunes, 20 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

VII


Con todos los vecinos
la quieren casar:
con el de Viana,
con el de Francia,
con el de Portugal…
mas ella quiere elegir
aquel con el cual el gobierno
tendrá que compartir.
-Lo que tengo claro
es que por mí no optará.
Estas pretendidas alianzas
la tienen preocupada
y en un momento dado
se une a su hermano
y a la parte de la nobleza
que lo apoya,
pues, para ir en contra
del rey Enrique
han nombrado
a Alfonso príncipe.
Un suceso triste
acaba con estos disparates
de luchas fraternales,
muere el pequeño
de sus hermanos
y es tal su padecimiento
que se retirará
a la paz del convento,
pero por poco tiempo.


Yo, el acemilero

(Trascrito por M. Godúver)

domingo, 19 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

VI

Camino hasta sus ventanas
y me sitúo frente a ellas
por si la viera.
A lo lejos vislumbro una silueta
que bien pudiera ser mi señora
y me quedo perpleja contemplando
desde el otro extremo del patio
cualquier movimiento que hiciera.
Es difícil apreciar detalles
mas parece que su mano
la pone junto a su frente
y me saluda de repente.
Casi me caigo del susto
al comprobar que ella, incluso,
se ha dado cuenta de mi presencia
y mueve levemente el brazo
en señal de saludo.


Yo, el acemilero.

(Trascrito por M. Godúver)

sábado, 18 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

(V)


Mi madre tenía un trabajo privilegiado sirviendo en la cocina del palacio del rey Juan de Castilla, casado en segundas nupcias con Isabel. Mi memoria a duras penas puede recordar al rey, la esposa quedó viuda y vivía en Arévalo con sus dos hijos: Isabel y Alfonso, eran muy pequeños. Enrique, el hijo mayor del rey heredó la corona. El rey Juan, hombre instruido y amante del saber, se había procurado una biblioteca. Mi madre aprendió a leer y pudo acceder a algunos de aquellos manuscritos. Ella se encargó de trasmitirme todo lo que sabía, los días me parecían cortos para dedicarlos a conocer lo que ella me podía enseñar. Tuve una infancia feliz, pues gozaba del placer de la lectura y de la compañía de mi madre casi todas las horas del día, no recuerdo mucho más de aquella década, ella era el vínculo con el exterior. Fueron pocos años y pasaron rápido.
Comencé a trabajar a los diez años, el oficio me permitió estar en contacto con los infantes Isabel y Alfonso, algunas veces los acompañaba en sus paseos a caballo. En escasas ocasiones pude gozar, incluso, de la exclusiva presencia de Isabel. Fueron momentos decisivos para comprobar lo importante que ella era para mí, hasta que no la conocí no fui consciente de los sentimientos tan maravillosos que se pueden llegar a experimentar en relación a otra persona, ella estaba presente de una manera continua en mi pensamiento. Se erigió en la dicha de mi vida y me parecían pocas las horas que dedicaba a procurar, desde mi humilde oficio, que todo lo que de mí dependiera estuviera destinado a pretender su bien.

Hacia el 1463 me dijo mi maestro el acemilero, quien me enseñó todo lo que sabía del oficio, que teníamos que partir a Segovia. Me alegré mucho porque echaba de menos a Isabel; se habían marchado a vivir a esta ciudad ella y Alfonso porque Enrique, el rey, así lo había decidido. En Arévalo quedó mi madre, pero era tal la ilusión que me proporcionaba el estar cerca de mi reina que no fui consciente, en aquellos años de juventud, de lo que perdí al separarme de mi madre, ya no la volvería a ver, pues murió al poco tiempo.

viernes, 17 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

IV


Una mañana soleada
me dijo que la acompañara
por aquí, muy cerca,
yo a su vera.
Cabalgamos un buen rato,
llegamos a la orilla del río,
bajó del caballo
y comenzó a desnudarse,
se quitó tantos ropajes
que yo estaba obnubilada,
se quedó con una camisa blanca,
se sumergió en las aguas
y me invitó a seguirla.
Me excusé diciendo
que alguien tenía
que guardar la ropa,
después regresó
y se dejó caer
en la fresca hierba
tendida bajo el sol.
Me acerqué, me senté a su lado
mientras ella cerraba los ojos,
yo miraba su cuerpo
atónita y confusa
la ropa mojada por el agua
dibujaba su silueta…
permanecimos allí un buen rato.
No nos movimos, no hablamos.
Oía su respiración,
toda yo era un suspiro
de deseos y emoción.


Yo, el acemilero.

(Trascrito por M. Godúver)

miércoles, 15 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

III

-¿Cuál es tu nombre? -Estas fueron las últimas palabras que me dirigió.

La historia comienza cuando empecé a servir a mi reina. Me presentaron al acemilero para poder dedicarme al cuidado de las bestias de carga, menos mal que consideró que podía confiar en mí y desde aquel día estuve cerca de mi señora. Todo lo que se requería para el trabajo que tenía que desempeñar lo había practicado con sumo cuidado para ser admitida y pasar a formar parte de los acemileros, comencé a trabajar en Arévalo, en el año 1458, hace casi medio siglo.
Cuando alguien pronuncia el nombre de mi oficio sé que se dirigen a mí. Me suelen buscar para que les lleve algo, les resuelva cualquier asunto, interrumpen mis sueños y me ponen a trabajar. Otras veces, como mi cuerpo está enflaquecido por las caminatas a las que es sometido y mi estatura es más bien baja, me llaman pequeño. Eh, tú, pequeño, -así me llaman a mí.

martes, 14 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

II


Acabo de acariciar
la cabellera del caballo
que monta mi señora,
se ha impregnado de su aroma.

Ayer salió a dar un paseo
y me pidió que la acompañara,
se me salía el corazón
de la caja torácica.
Al bajar le presté ayuda,
mis manos fueron a parar
a su graciosa y sutil cintura.
Nos cruzamos las miradas,
la suya permanece recordada.

Se dirigía a mí con cortesía
y le respondía con la mía.
Deseaba abrazarla y decirle
que la quiero, pero todo quedó
en un vano y añorado anhelo.



Yo, el acemilero

(Trascrito por M. Godúver)

sábado, 11 de diciembre de 2010

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

I


Gracias a mi madre,
que se ocupaba
de los fogones
al servicio de la corte,
he tenido la gran suerte
de cuidar a mi reina.
Desde que la conocí
quedé absorta por ella
y paso los días
en dichosa espera
por estar a su lado
cuando ella quiera.
No se me permitió
ser una dama
de su séquito
por ser mi condición
social inferior,
con lo cual, pensamos
mi madre y yo
que podría
por un mozalbete
hacerme pasar,
y así fue,
mis ropas de mujer
en las de varón troqué.
Una vez que hombre
parecí se me presentó
al acemilero mayor
y, desde el momento
en el que él me vio,
se decidió:
pasé a servir a mi señora
para cuidar a los caballos
y a las acémilas.


Yo, el acemilero

(Trascrito por M. Godúver)

lunes, 6 de diciembre de 2010

SILENCIO EN LA NOCHE


Me ha sorprendido el blanco
con las nubes de la tarde,
ha sido como un relámpago
que anunciara tormenta interior.
Las hojas resbalan al pisarlas,
alumbra la luz de otra estrella,
el pasado confunde el presente
en momentos de emoción.
Me ha sobrecogido la calma,
mi compañera del alma.


M. Godúver

jueves, 2 de diciembre de 2010

DE MARIONETAS Y TÍTERES


Eran unos títeres
a una mano pegados
y se creían príncipes.
Una marioneta olvidada
polvorienta en el salón,
esperan miles de pájaros
subidos por las ramas
por si se abre el telón,
expectante y narigudo
Pinocho aguarda su turno.


M. Godúver

martes, 30 de noviembre de 2010

NOCHES SOLITARIAS


Frío en los huesos
sin llegar el invierno
con varias luces tenues
de motivos navideños,
alguna resplandece
en momentos laboriosos,
caen frágiles copos
de nieve que se desvanece
al contacto con los objetos
y al caer al suelo.
¡Calles desiertas,
vidas en vela!


M. Godúver

jueves, 25 de noviembre de 2010

EN OTRO ESCENARIO


Un río de aguas tranquilas
describe mi instante vital,
alguien se acerca a la orilla
y me alejo en paz.
Me sumerjo en la red
y transito otros caminos,
pero no siento sed
porque te llevo conmigo.


M. Godúver

domingo, 21 de noviembre de 2010

MÁS DE UTOPÍAS



Si un mundo imaginario
pudiera inventar me gustaría
que fuera ancho de miras
y corto de envidias,
con lo necesario para todos
y no lo mucho para pocos;
que el dichoso bien
iluminara la ética
y el mal brillara
por su ausencia,
que la educación
fuera una prioridad
y de la injusticia
no tuviéramos que hablar,
con las diferencias respetadas
y se diera la igualdad, sin más:
un mundo donde la amistad
fuera el vínculo con los demás.



M. Godúver

LLUVIA SERENA



Nubes en el cielo
y lluvia serena,
vamos al coche,
me abres la puerta
con esa manera tuya
siempre tan tierna.
Dejamos el pueblo,
el auto nos acerca,
me resulta fugaz
el viaje de vuelta
a la gran ciudad…
de nuevo en espera.


M. Godúver

jueves, 18 de noviembre de 2010

SUENA BACARISSE



En la sala del teatro
me acariciaste la mano,
la entrelazaste a la mía,
pensé que habría
otra representación.
Ahora lo recuerdo
en la distancia
y experimento
qué es eso
de la añoranza.
El fondo musical
me ha transportado
a aquel espectáculo
de un verano soñado,
el embrujo de las notas
ha tocado cual dardo
mi sensible corazón.

Fue tal el bálsamo
que no siento la herida.

M. Godúver

miércoles, 17 de noviembre de 2010

YO, LA LATINA


(A Beatriz Galindo)

La decisión fue pasar
mis días en un convento
y recibo una misiva
de Isabel de Castilla
para que me presente
en sus reales aposentos.
¿Qué es lo que pretende
si me llaman “la latina”
algunas gentes?
No sabía de qué manera
relacionarme con el poder,
pero no tenía que temer
porque nada podía perder
y, así, en la historia entré.



M. Godúver

martes, 16 de noviembre de 2010

NUBES A LO LEJOS


Se acerca el invierno,
las nubes en el cielo
no me permiten
ver muy lejos.
Se oye el viento
y me trae recuerdos
de aquellos ratos
robados al tiempo.
Una señal sin pretenderlo
me deja tranquila
al saber de otra vida.


M. Godúver

viernes, 12 de noviembre de 2010

RECUERDOS III


Las voces del concierto
me trasportan a otro encuentro,
salgo a la calle y recuerdo
aquellos momentos
del tiempo añorado
en el que te sentí a mi lado.
Es el vuelo más alto,
concebido paso a paso.


M. Godúver

viernes, 5 de noviembre de 2010

SILENCIO EN LAS CALLES






Silencio en las calles,
barrio desolado
sin transeúntes de paso.
Cierro, salgo al viento,
paseo por estos lugares
cotidianos y sonrío
cuando pienso
que te llevo conmigo.



M. Godúver

lunes, 1 de noviembre de 2010

EL PAPA VIAJA



Me contaba una amiga
lo del viaje del papa
a la ciudad donde vive
y me hablaba de todas
las medidas de seguridad
y de los muchos gastos
en suntuosidad, por su santidad.
Y yo le dije: no entiendo
por qué tantas precauciones
si él no tiene nada que temer.
Y, además, a su vacante puesto
se presentarían cien, por lo menos.


M. Godúver

DE CUENTOS Y PERDICES


El mundo marcha solo
sin que nosotros hagamos nada,
todo es real y a la vez ficción.
Qué lejos quedan las esperanzas
de tantos inmigrantes
que vinieron a España.
Ahora vuelven
a sus lugares de origen,
ya no los necesitamos,
se acabaron las perdices.


M. Godúver

martes, 19 de octubre de 2010

FUGACES INSTANTES



La gama cromática
que nos sugieren
los expertos
para esta temporada
es la del naranja:
el color de aquella
caja de caramelos
que le regalé
en el aeropuerto.



M. Godúver

martes, 5 de octubre de 2010

ENCUENTROS MÁGICOS


Si no fuera por esos momentos
que me olvido de la realidad
hace tiempo que hubiera muerto.
Me emocionan las palabras,
las sonrisas, algunas miradas…
va desapareciendo la necesidad,
se va transformando el deseo
y, poco a poco, todo interés
se convierte en querer bien.
Es como sentir serenidad
y me reconcilio con lo universal.

Se lo dedico a una amiga
que es muy lista y me da pistas.


M. Godúver

domingo, 26 de septiembre de 2010

CASTAÑO, PARDO, COBRIZO, TEJA, CHOCOLATE...


Ha llegado el otoño
y los tonos marrones
salen al encuentro
de los corazones.
Huelo la vendimia
de mi tierra a lo lejos
y el aroma de una
piel de algún tiempo.
Se mezclan los recuerdos
y los sabores,
añoranza de deseos
un día satisfechos.
Algunas hojas caerán,
casi todo se marchita
con la avanzada edad.


M. Godúver.

lunes, 13 de septiembre de 2010

EN UN MISMO ESCENARIO



Las calles se alargan
en sombras quebradas
de transeúntes sin casa:
los sin techo y sus cartones
se cobijan para pasar la noche
y las entidades bancarias
alojan junto a sus cajeros
a algunos de esos señores
que no generan dinero.

Una señora llega al jardín
de una fundación conocida
para proporcionales comida
a unos mininos hambrientos,
puede que se sienta feliz;
me recuerda a la Zambrano
que adoptó algunos gatos
y luego se fue al campo.

Mañana por la mañana, de nuevo,
un barrio con sus grandes ejecutivos
y unos colegios con muchos niños.



M. Godúver

miércoles, 1 de septiembre de 2010

NOCHE DE ESTRELLAS


¡Hacía tiempo
que no veía tantas estrellas!,
debajo de esa inmensa
capa negra-azul
moteada de blanco plateado
he sentido que no estaba sola,
tenemos algo en común:
nos acoge el firmamento.



M. Godúver

viernes, 13 de agosto de 2010

EL GUIÑO DE UN COLOR



Parece que torna el color…
ha vuelto el verde
y con él sus tonalidades
diferentes.
Es como escuchar música
en mis solitarios paseos,
se me sale el corazón
del pecho cuando la pienso.
Señales de tiempo en tiempo,
miro al móvil-reloj
para comprobar que es cierto.


M. Godúver

martes, 20 de julio de 2010

A ELLA


Las amigas van y vienen,
el amor permanece,
es como la familia
y no se sabe
qué es lo que tiene,
la llevo adherida
y si se marcha
siento melancolía.



M. Godúver

jueves, 8 de julio de 2010

LA REALIDAD Y UN SUEÑO





Ayer me despertó
su llamada del sueño.
Llega radiante
con la indumentaria
del teatro,
la de aquella tarde.
La miro y observo
sus gestos
tan conocidos,
tan tiernos.
Sonreímos, dialogamos
y adivino su mirada
a pesar de esconderla
unas gafas negras.


M. Godúver

miércoles, 30 de junio de 2010

HAN PASADO LOS AÑOS


Vuelvo por la mañana
y la emoción me embarga.
Me aproximo a su retiro,
un manto ha cubierto
sus ventanas.
¿Seguirán ahí los habitantes
del pasado?,
¿quién deambulará
por sus estancias?
En otro tiempo
la frecuentaba.


M. Godúver

lunes, 14 de junio de 2010

FÓSIL DE CONCHAS



Una concha
sobre otra concha…
un obsequio por la visita.
Se recogen pinceladas
de otros amores,
de tantas historias
que se quedaron en la orilla
y, al derrumbarse un muro
en la actualidad,
aparecen a la vista
para ser reconocidas.


M. Godúver

viernes, 11 de junio de 2010

A PENÉLOPE


Mi Penélope
se mueve sin cesar:
de acá para allá,
de allá para acá.
Y yo, Penélope,
espero por si viniera
con un brote
de flores tiernas
en alguna primavera.

M. Godúver

domingo, 6 de junio de 2010

ONDA/HONDA



La sutileza de una
buena onda
en el fluido vital
es una señal que mece
el corazón y alegra
los sentidos.
La intención
de algunas palabras
lanzadas desde una honda
primitiva y cavernícola
son signos de agresividad
que dañan a la mente
y al sentido.


M. Godúver

jueves, 3 de junio de 2010

UN PASEO EN EL RECUERDO





Hoy, en el pabellón
del espejo.
Al lado un museo,
la biblioteca nacional
en el otro lateral.
Hablamos, nos miramos
y su sonrisa me cautiva.

Deseos…
ya nadie acaricia
mis labios sueltos.


M. Godúver

miércoles, 26 de mayo de 2010

OTRAS MUERTES


Anoche soñé
con mi propio funeral,
quienes acompañaban al féretro
eran cadáveres en movimiento,
caminaban por sendas
resbaladizas y las cabezas
lucían un sombrero
como si no hubiera cerebro.



M. Godúver

domingo, 23 de mayo de 2010

CRISIS EXISTENCIAL

Evelyn de Morgan


Nací en el verano
y paso frío todo el año,
se me parte el corazón
con sólo pensar.
¿Cuándo se pasará
esta gélida etapa?,
si no se acaba
me rebanará la guadaña.



M. Godúver

martes, 18 de mayo de 2010

LA LUNA A LO LEJOS


Llegó en un atardecer
y vibró cada poro de mi ser.
Galopé a lomos del viento
por praderas inmensas
en un mar de deseos.
Subí a los cielos
y conocí el infierno
en instantes efímeros
y a la vez eternos.


M. Godúver

miércoles, 12 de mayo de 2010

EL SUFRIMIENTO PERSONAL





No se sabe del dolor
hasta que no se siente.
Es un aguijón que se instala
en el cuerpo y en la mente,
se extiende por todos
los intersticios sin
dejarte respirar.
El mal se apodera
del yo sin piedad
ni compasión.
En momentos de tal
desesperación
nos damos cuenta
de quienes sufren
a todas horas
y sin esperanza alguna.


M. Godúver

miércoles, 5 de mayo de 2010

LOS CICLOS DEL TIEMPO


Llega a la ciudad
en un tiempo remoto
que está por venir.
El alboroto
del corazón
perturba la razón
en grandes intervalos
de espacios eternos.
Se han pasado
los antiguos años
a otro extremo
y los paseantes
deambulan
de acá para allá
sin cesar.


M. Godúver.

sábado, 1 de mayo de 2010

HOY ES MI RECUERDO





Ha llegado el momento
de recordar el puente,
de ver el movimiento
de coches pasar
y no pararme a mirar.
Tantas horas pendiente
de su visita, de su presencia,
de su mirada tierna.
Los días tienen sentido
por sí mismos y son más aburridos.
Aquel abrazo fue la mejor caricia
que me regaló la vida.
Ha pasado a ser mi recuerdo
y cuando yo no esté, para mí, ni eso.

M. Godúver

... SI BIEN LA VEO



Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Aparece tierna
cuando está más cerca.
Me sonríe feliz
y me reconforta a mí.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Su mirada picaruela
me habla de ella.
Me concede un instante
por sus prisas constantes.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Miro su espalda
en su rápida marcha.
Sus intermitentes presencias
son como estrellas.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Y me queda su imagen,
su imagen, imagen a imagen.
Quizás vuelva,
quizá en otra primavera.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

La recupero en los ángulos
de un pasado cercano.
Los deseos murieron
y el querer es eterno

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.


M. Godúver

domingo, 25 de abril de 2010

DESDE OTRO ÁNGULO




La técnica nos proporciona
medios de todo tipo
para comunicarnos
y en lo más humano
parece que seguimos
sin captar las ondas.
¿Qué nos falta a los de abajo
para conseguir un sublime trato?


M. Godúver

domingo, 11 de abril de 2010

RECUERDOS II



Alguna vez anhelé
su aroma en mi piel,
me llega
de manera
extraña
y me siento rara.


M. Godúver

miércoles, 7 de abril de 2010

APROXIMACIÓN A UN SENTIMIENTO



Busco algunas palabras
para expresar un pensamiento…
tiene que contener ternura,
porque lo es, así lo siento;
ser capaz de llenar el espacio
y permanecer en el tiempo,
manifestarse a cada paso
y superar el simple anhelo,
trascender lo humano
y sobrepasar el deseo;
contener la dedicación
manifestada con esmero,
precisar que el amor
se complace en el respeto.
Vive por la existencia de otra:
su presencia es la esperanza
de que merece la pena
seguir en un mañana.



M. Godúver

sábado, 6 de marzo de 2010

NOCHE SIN LUZ


Hubo un tiempo
en el que las tardes
eran un lamento,
aunque no lo sabes.
Cuando te rebasa
la desesperanza
no te explicas
de dónde sacas la energía
para poder salir
antes de partir
al otro lado
de lo que está pasando.


M. Godúver

jueves, 4 de marzo de 2010

¡MÁS PÉRDIDAS!


¡Cuánto pesar
por tanta catástrofe natural!

Antes de salir de una
ya estamos en otra,
debe ser que están
las relaciones rotas.
Una internauta amiga
que sabe de energías
y todas esas teorías
nos explica y cuenta
que vamos de cabeza.
Ante tales cifras...
¿dónde queda una vida?

M. Godúver

lunes, 22 de febrero de 2010

UN RECÓNDITO JARDÍN



Transito jardines y calles
en busca de fuentes
donde saciar la mente,
llegar a conocer detalles
que me definan y aclaren
lo que no se sabe.
Cuando lo urgente
está resuelto buscamos
como toda la gente
lo que no necesitamos
-a ciegas y sedientas
otras exigencias vitales-
porque las cancelas
que nos apresan
no nos dejan en paz:
la vida es un caminar
hasta que llegue el final.


M. Godúver

miércoles, 17 de febrero de 2010

EN LA NOCHE


Las esquinas
cómplices
de esta ciudad
de un sueño
nos citan
a horas
sin tiempo.

M. Godúver

miércoles, 3 de febrero de 2010

CALMA EN EL AGUA



Cuando era adolescente
me sumergí en el agua
por primera vez
en un mar que inventé.
Transcurridos los años,
en plena madurez,
sigo soñando tanto
que ya ni sé
qué es lo real o si la pura
ficción me mantiene
a flote en este mundo
tremendamente injusto.

Trato de mantener la serenidad
para que no me afecte la realidad.





M. Godúver


jueves, 28 de enero de 2010

LUZ EN LA NOCHE




Te echo de menos,
te echo de menos
y no te vas
de mi pensamiento.
Me gustaría estar
a tu lado para ayudarte
en lo que pudiera
y hacer tu vida
más placentera.
Apareces a toda
velocidad y me das
señales de mucho trabajo
y de poco descanso.
¿Vendrás ahora?

¡Me abandonó
la inspiración!


M. Godúver

miércoles, 20 de enero de 2010

SUS COLORES ME HABLAN




En los silencios
le cuento
en un susurro
mis deseos
y , alguna
que otra vez,
con un guiño
cómplice
me responde.
Es un ir
y venir al fin.


M. Godúver