martes, 18 de mayo de 2010

LA LUNA A LO LEJOS


Llegó en un atardecer
y vibró cada poro de mi ser.
Galopé a lomos del viento
por praderas inmensas
en un mar de deseos.
Subí a los cielos
y conocí el infierno
en instantes efímeros
y a la vez eternos.


M. Godúver

1 comentario:

viky frias dijo...

Hermosa imagen: el mar,
un caballo blanco
y la luna, que no podía faltar.
Cielo e infierno el amor,
siempre tan contradictorio,
llega ligero en el viento,
nos da a probar su dulzor
y después, se va.