
Me contaba una amiga
lo del viaje del papa
a la ciudad donde vive
y me hablaba de todas
las medidas de seguridad
y de los muchos gastos
en suntuosidad, por su santidad.
Y yo le dije: no entiendo
por qué tantas precauciones
si él no tiene nada que temer.
Y, además, a su vacante puesto
se presentarían cien, por lo menos.
M. Godúver
1 comentario:
Parece un contrasentido
que el sumo pontífice
tema tanto a la muerte
siendo tan bueno:
si acaso muriese,
se iría derecho al cielo.
Y para sus fieles,
una oposición a papa
sería
de lo más concurrida,
la silla de Pedro
no quedará vacía.
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