
Anoche soñé
con mi propio funeral,
quienes acompañaban al féretro
eran cadáveres en movimiento,
caminaban por sendas
resbaladizas y las cabezas
lucían un sombrero
como si no hubiera cerebro.
M. Godúver
con mi propio funeral,
quienes acompañaban al féretro
eran cadáveres en movimiento,
caminaban por sendas
resbaladizas y las cabezas
lucían un sombrero
como si no hubiera cerebro.
M. Godúver
2 comentarios:
No hay que permitir
que seres descerebrados
nos arrastren a la muerte.
Mantengámonos unidas
en estas pequeñas tablas que hemos encontrado
sobre el mar de la confusión.
Por cierto, esos seres con sombrero en vez de cerebro,
¿no son los mismos que pretenden
que las mujeres se pongan velo
para ver si así se les consumen, como a ellos, los cerebros?
Me ha gustado mucho lo que has escrito. Cadáveres conducuendo cadáveres, eso es lo que somos cuando el sueño de la vida no tiene final. Espero que despertemos algún día, pero no lo tengo claro...
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