
Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.
Aparece tierna
cuando está más cerca.
Me sonríe feliz
y me reconforta a mí.
Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.
Su mirada picaruela
me habla de ella.
Me concede un instante
por sus prisas constantes.
Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.
Miro su espalda
en su rápida marcha.
Sus intermitentes presencias
son como estrellas.
Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.
Y me queda su imagen,
su imagen, imagen a imagen.
Quizás vuelva,
quizá en otra primavera.
Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.
La recupero en los ángulos
de un pasado cercano.
Los deseos murieron
y el querer es eterno
Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.
M. Godúver
1 comentario:
Estas coplillas lopescas,
tan frescas,
sugieren esparcimiento,
contento,
y felices encuentros.
La primavera,
con las primeras rosas,
es quien incita a gozar
del instante fugaz
y placentero.
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