
Hubo un tiempo
en el que las tardes
eran un lamento,
aunque no lo sabes.
Cuando te rebasa
la desesperanza
no te explicas
de dónde sacas la energía
para poder salir
antes de partir
al otro lado
de lo que está pasando.
M. Godúver
en el que las tardes
eran un lamento,
aunque no lo sabes.
Cuando te rebasa
la desesperanza
no te explicas
de dónde sacas la energía
para poder salir
antes de partir
al otro lado
de lo que está pasando.
M. Godúver
1 comentario:
Legamos la tristeza
porque no podemos aguantarla.
Yo que era partidiaria
de no comunicar al mundo
nuestras penas,
veo que a todas nos rebasan
y se vuelven palabras,
gritos, poemas.
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