lunes, 13 de septiembre de 2010

EN UN MISMO ESCENARIO



Las calles se alargan
en sombras quebradas
de transeúntes sin casa:
los sin techo y sus cartones
se cobijan para pasar la noche
y las entidades bancarias
alojan junto a sus cajeros
a algunos de esos señores
que no generan dinero.

Una señora llega al jardín
de una fundación conocida
para proporcionales comida
a unos mininos hambrientos,
puede que se sienta feliz;
me recuerda a la Zambrano
que adoptó algunos gatos
y luego se fue al campo.

Mañana por la mañana, de nuevo,
un barrio con sus grandes ejecutivos
y unos colegios con muchos niños.



M. Godúver

2 comentarios:

viky frias dijo...

El problema de los sin papeles
es que ocupan mucho sitio,
se ven por todas partes,
y eso afea las ciudades.

Deberíamos reducir a los mendigos,
hacerlos de tamaño pequeño, para llevar en el bolsillo.

De esa forma privatizaríamos la mendicidad
y tendríamos los bolsillos llenos de algo
ahora que van desapareciendo los euros.

viky frias dijo...

El problema de los sin papeles
es que ocupan mucho sitio,
se ven por todas partes,
y eso afea las ciudades.

Deberíamos reducir a los mendigos,
hacerlos de tamaño pequeño, para llevar en el bolsillo.

De esa forma privatizaríamos la mendicidad
y tendríamos los bolsillos llenos de algo
ahora que van desapareciendo los euros.