
Si no fuera por esos momentos
que me olvido de la realidad
hace tiempo que hubiera muerto.
Me emocionan las palabras,
las sonrisas, algunas miradas…
va desapareciendo la necesidad,
se va transformando el deseo
y, poco a poco, todo interés
se convierte en querer bien.
Es como sentir serenidad
y me reconcilio con lo universal.
que me olvido de la realidad
hace tiempo que hubiera muerto.
Me emocionan las palabras,
las sonrisas, algunas miradas…
va desapareciendo la necesidad,
se va transformando el deseo
y, poco a poco, todo interés
se convierte en querer bien.
Es como sentir serenidad
y me reconcilio con lo universal.
Se lo dedico a una amiga
que es muy lista y me da pistas.
M. Godúver
1 comentario:
Mientras que los deseos
se transformen en amigas,
sean bienvenidos.
Los amores que se despiden,
esos sí nos dejan tristes.
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