jueves, 8 de julio de 2010

LA REALIDAD Y UN SUEÑO





Ayer me despertó
su llamada del sueño.
Llega radiante
con la indumentaria
del teatro,
la de aquella tarde.
La miro y observo
sus gestos
tan conocidos,
tan tiernos.
Sonreímos, dialogamos
y adivino su mirada
a pesar de esconderla
unas gafas negras.


M. Godúver

1 comentario:

viky frias dijo...

Máscara moderna,
gafas negras,
compañía de teatro:
dentro no hay soledad.
Brillo, ilusión,
personajes de ensueño,
luces.
Y fuera de la escena,
oscuridad.