XXIX
De quién habrá heredado
mi reina ese su gobernar,
esa mano diestra,
la soberanía que muestra.
Pues, tanto su padre
como su hermano en manos
de Lunas y Pachecos
dejaron el gobierno
y, ellos, dedicaron
gran parte de su tiempo
a la caza o al divertimento.
Ella está dedicada a reinar
y, aunque no estoy de acuerdo
con su manera de llevarlo
a cabo, la sigo queriendo igual...
bueno, más, cada día más.
Yo, el acemilero
(Transcrito por M. Godúver)
De quién habrá heredado
mi reina ese su gobernar,
esa mano diestra,
la soberanía que muestra.
Pues, tanto su padre
como su hermano en manos
de Lunas y Pachecos
dejaron el gobierno
y, ellos, dedicaron
gran parte de su tiempo
a la caza o al divertimento.
Ella está dedicada a reinar
y, aunque no estoy de acuerdo
con su manera de llevarlo
a cabo, la sigo queriendo igual...
bueno, más, cada día más.
Yo, el acemilero
(Transcrito por M. Godúver)
1 comentario:
Las que nacen para reinas
no lo pueden evitar:
la vocación de su vida
es solamente reinar
(y quédense los validos
para reyes encogidos).
Mientras ellos cazan ciervos,
conejos o jabalíes,
ellas consiguen tratados
o se anexionan países.
Dios nos libre de las reinas,
sobre todo las católicas:
Isabel, Victoria…
se toman su profesión
como una cuestión de honor;
para proteger la patria
defienden la religión
y, si hace falta,
se inventan la inquisición.
Son más papistas que el papa.
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