sábado, 19 de febrero de 2011

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

XXIII


Es difícil
conciliar el sueño
cuando has preñado
mi ser.
Te pienso
en momentos
a mi lado
y renace
el deseo
tras el encuentro,
se remueve
en mi interior
el esbozo de amor
que nos unió:
cual vilano
que el viento
se llevó
se deslizan
sus semillas
por mi vientre
de tanto desearte
y no tenerte.


Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)

1 comentario:

viky frias dijo...

¡Qué pasión, qué desenfreno,
si un personaje se mete dentro
ya no es posible estar sin él!
Vive por ti, te ama, te posee,
echa raíces en el centro mismo de tu ser,
te llena el alma de flores y semillas
y no vale de nada acudir a un exorcista.