XXVIII
Después de la guerra
de sucesión
entre juanistas e isabelinos,
los partidarios
de unirnos con Aragón
han vencido.
Pasamos al tanto monta
y al monta tanto,
aquel nudo gordiano
de Alejandro le viene
al rey que ni pintado.
El yugo de Fernando,
las flechas de Isabel
y el águila de san Juan
son los emblemas
que los monarcas han adoptado.
Ya tenemos las enseñas,
ahora a gobernar:
al clero y a los nobles
los van a contentar,
mas ellos se bastan
para ordenar y mandar.
Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)
Después de la guerra
de sucesión
entre juanistas e isabelinos,
los partidarios
de unirnos con Aragón
han vencido.
Pasamos al tanto monta
y al monta tanto,
aquel nudo gordiano
de Alejandro le viene
al rey que ni pintado.
El yugo de Fernando,
las flechas de Isabel
y el águila de san Juan
son los emblemas
que los monarcas han adoptado.
Ya tenemos las enseñas,
ahora a gobernar:
al clero y a los nobles
los van a contentar,
mas ellos se bastan
para ordenar y mandar.
Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)
1 comentario:
Los emblemas elegidos:
yugo y flechas (no las de Cupido)
serán siglos más tarde
señales de fascismo.
El águila de Juan
parece que ha volado
a cielos más azules,
ya no aguanta cuarteles
ni campos de gules.
En el escudo español aún están
el castillo encantado
y un león amanerado,
barras catalanas,
cadenas navarras
y hasta una granada.
Mucho llegaron a unir
Isabel y Fernando,
no hay que quitarles valor,
aunque echaron del país
a todo el que los molestó.
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