XXI
Cuando no te veo
te sueño, mi reina.
Hoy me he despertado
de la siesta
y me ha parecido verte
junto a mí, muy cerca.
Era tan real la escena
que no sabía si
soñaba o estaba despierta.
Por un instante pensé
que era la acemilera,
y no, yo andaba por la cabeza
de mi descubridora
mientras dormía
plácidamente en su alcoba.
Al partir me vestía
con otras ropas,
salía por una puerta
a un pasillo oscuro
que de pronto se iluminaba,
después me metía en una caja
que descendía lentamente,
lo llaman ascensor,
y me pregunto yo:
¿por qué no le han puesto
de nombre descensor?
No sé en qué momento,
la M. Godúver,
me ha apartado de su mente
y me ha dejado ausente.
Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)
Cuando no te veo
te sueño, mi reina.
Hoy me he despertado
de la siesta
y me ha parecido verte
junto a mí, muy cerca.
Era tan real la escena
que no sabía si
soñaba o estaba despierta.
Por un instante pensé
que era la acemilera,
y no, yo andaba por la cabeza
de mi descubridora
mientras dormía
plácidamente en su alcoba.
Al partir me vestía
con otras ropas,
salía por una puerta
a un pasillo oscuro
que de pronto se iluminaba,
después me metía en una caja
que descendía lentamente,
lo llaman ascensor,
y me pregunto yo:
¿por qué no le han puesto
de nombre descensor?
No sé en qué momento,
la M. Godúver,
me ha apartado de su mente
y me ha dejado ausente.
Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)
1 comentario:
Surrealista por ser un sueño,
no está claro quién es quién
en este encuentro.
Como en los teatros de marionetas
mientras desciende el descensor
sale la reina de la escena
con gran sentido del humor
y M Godúver se viste de acemilera.
Publicar un comentario