XL
Estoy unos días por Arévalo
su madre se nos va al cielo,
la hija no está por aquí
porque tiene otros asuntos
a los que acudir:
acompaña a Juana,
nuestra infantita se marcha.
¡Han pasado tantos años
desde que nos conocimos
en estos parajes tan lindos!
Yo sigo unida a ella
siempre será mi reina,
espero noche y día
por si pudiera verla…
años y años de espera.
Estoy unos días por Arévalo
su madre se nos va al cielo,
la hija no está por aquí
porque tiene otros asuntos
a los que acudir:
acompaña a Juana,
nuestra infantita se marcha.
¡Han pasado tantos años
desde que nos conocimos
en estos parajes tan lindos!
Yo sigo unida a ella
siempre será mi reina,
espero noche y día
por si pudiera verla…
años y años de espera.
Quedábamos algunas veces
porque ella no podía siempre,
solíamos montar a caballo,
nos acercábamos al río
para mirar a los pececillos
y enlazar nuestras manos,
fue todo lo que nos permitimos.
Vuelvo a Segovia de nuevo
en busca de consuelo,
mis amigas Inés y Elvira
me contagian su alegría.
Mi señora viaja y viaja
y yo espero sin esperanza.
¡He sentido mucha pena
al ver a su madre muerta!
Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)
porque ella no podía siempre,
solíamos montar a caballo,
nos acercábamos al río
para mirar a los pececillos
y enlazar nuestras manos,
fue todo lo que nos permitimos.
Vuelvo a Segovia de nuevo
en busca de consuelo,
mis amigas Inés y Elvira
me contagian su alegría.
Mi señora viaja y viaja
y yo espero sin esperanza.
¡He sentido mucha pena
al ver a su madre muerta!
Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)
1 comentario:
Qué cosas tiene el poder
que no valen
ni la muerte de la madre
ni suspiros de la amante.
Si para ganar un reino
es preciso endurecer
corazón y sentimientos,
¡pobre la reina Isabel!
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