martes, 15 de marzo de 2011

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

XXXVI


Reformas en los conventos:
más clausura y mesura
y menos divertimento.
En la rama femenina
las hermanas clarisas
eran sus preferidas
y dedicó más tiempo
a observar sus monasterios.
Todas las órdenes
de sus reinos tendrán que acatar
el nuevo reglamento
para disfrutar de más paz
en esos lugares de fraternidad,
pobreza y obediencia.
¡Es tan casta mi reina!


Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)

1 comentario:

viky frias dijo...

La reina, casta y mandona,
quiere que hagan sacrificios
todas las monjas.
No sé si les hace gracia
a las esposas de Cristo
tantas austeras reformas.
Algunas entraron en el convento
para estar entre mujeres
y cultivar su intelecto,
huyendo de los papeles
que se asignan a su sexo.