jueves, 27 de enero de 2011

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

XV

Hoy he visitado el Prado,
he mirado tantos cuadros…
han pasado quinientos años.
Me ha sorprendido ver
en un hermoso claustro
los mármoles y bronces
de los Leoni,
dejaron inmortalizada
la descendencia
de mi amada, mi señora.
En un alarde de autonomía
me he salido de la cabeza
de mi descubridora
y he seguido a solas;
ella por su cuenta
y yo por la mía.
A Isabel la conocen
como “la Católica”
y a su hija Juana
la tachan de “la Loca”.
He buscado por las salas
alguna pintura
con escenas de mi época,
para ver si algún genial pintor
hubiere esbozado
en un sublime trazo
el amor que la acemilera
sintió por su reina.


Yo, el acemilero

(Trascrito por M. Godúver)

1 comentario:

viky frias dijo...

Vano intento,
ningún cuadro
relatará este suceso.
Que una acemilera pobre
se enamore de una reina
tiene poca trascendencia.
Las imágenes
reflejan los intereses
de los que tienen poder.
Antes verás el romance
de un noble casposo y feo,
que un hermoso y fiel enlace
de acemilera con reina
en los cuadros del museo.