sábado, 22 de enero de 2011

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

XIV


Cuentan que a Isabel
la proclaman princesa
en el tratado de los toros
de Guisando que firman
los dos hermanos
en presencia de prelados,
nobles y caballeros
que los acompañan.
Ahora queda desplazada
Juana, la llamada Beltraneja.
Después se han casado
Isabel y Fernando,
y Enrique ni se ha enterado,
algunos dicen que con los líos
de su esposa Juana
y el de la Cueva
su hija no vale para reina.
Mas después de este enlace
Enrique se enfada
y vuelve a nombrar princesa
a su hija Juana.
¡Vuelven las afrentas!

Yo, el acemilero

(Transcrito por M. Godúver)

1 comentario:

viky frias dijo...

Como se repiten nombres
en las madres y en las niñas
-no había mucha imaginación
al bautizar a las hijas-
es difícil distinguir
una Juana de otra Juana,
una hermana de una prima.
Lo que parece es que Juana
la llamada Beltraneja
no tiene buen cocinero
ni el apoyo de la iglesia.
Son los toros de Guisando
los que guisan monarquías
y Enrique se queda fuera
de los reinos de Castilla.