XIII
Hoy estaba triste
mi reina,
tiene tantos asuntos
en la cabeza.
La miraba
mientras cogía
algún objeto
de la mesa,
me pidió
que la siguiera
hasta la puerta
de la muralla,
se marchaba
de viaje
dejando vacío
el paisaje.
¿Cuántos días
tendré que esperar
hasta volver
a verla?
Hoy estaba triste
mi reina,
tiene tantos asuntos
en la cabeza.
La miraba
mientras cogía
algún objeto
de la mesa,
me pidió
que la siguiera
hasta la puerta
de la muralla,
se marchaba
de viaje
dejando vacío
el paisaje.
¿Cuántos días
tendré que esperar
hasta volver
a verla?
Es tal la tristeza
de tu mirada
que a mí se me saltan
las lágrimas,
en este momento
me gustaría
estrecharte
en mis brazos
y solo queda
un guiño cómplice
y un mirar cabizbajo.
Yo, el acemilero
(Transcrito por M. Godúver)
1 comentario:
Isabel es muy viajera,
no para un momento quieta.
Y qué triste se queda,
la acemilera,
cuando se marcha la reina.
En esa época añeja,
sin móviles ni Internet,
qué duro debía de ser
guardar una larga ausencia.
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