XLII
Ha nacido Miguel
y de parto muere Isabel.
Un nene príncipe
de Aragón, Castilla y Portugal…
La dicha dura poco,
el niño muere pronto
y todas las expectativas
se quedan incumplidas.
Mi reina llora tanta tragedia
y se va muriendo de pena.
Juana será la heredera,
pero no la dejarán reinar,
pasará su vida presa.
El rey Fernando,
toda la vida gerreando
con Francia,
luego se casa
con la de Foix: Germana.
Los enlaces nunca
vienen mal
aunque solo sea por procrear
para seguir mandando.
Yo, el acemilero
(Trascrito por M. Godúver)
1 comentario:
Aquí muere hasta el apuntador,
es lo malo de las biografías,
que siempre acaban mal.
Las mujeres mueren de parto
o de pena;
los hombres
a espada o lanza, en las guerras;
aquí nadie se queda.
Podría haber tenido un detalle
la reina Isabel:
practicar la inmortalidad
y contarnos un relato personal
de lo que fue su reinado.
La acemilera,
que sí parece inmortal,
¿seguirá la crónica,
y nos contará otros detalles
que hasta ahora nos ha ocultado?
Publicar un comentario