viernes, 1 de abril de 2011

CRÓNICA DE LA AÑORANZA

XLII


Ha nacido Miguel

y de parto muere Isabel.

Un nene príncipe

de Aragón, Castilla y Portugal…

La dicha dura poco,

el niño muere pronto

y todas las expectativas

se quedan incumplidas.

Mi reina llora tanta tragedia

y se va muriendo de pena.


Juana será la heredera,

pero no la dejarán reinar,

pasará su vida presa.

El rey Fernando,

toda la vida gerreando

con Francia,

luego se casa

con la de Foix: Germana.

Los enlaces nunca

vienen mal

aunque solo sea por procrear

para seguir mandando.


Yo, el acemilero

(Trascrito por M. Godúver)

1 comentario:

viky frias dijo...

Aquí muere hasta el apuntador,
es lo malo de las biografías,
que siempre acaban mal.
Las mujeres mueren de parto
o de pena;
los hombres
a espada o lanza, en las guerras;
aquí nadie se queda.
Podría haber tenido un detalle
la reina Isabel:
practicar la inmortalidad
y contarnos un relato personal
de lo que fue su reinado.
La acemilera,
que sí parece inmortal,
¿seguirá la crónica,
y nos contará otros detalles
que hasta ahora nos ha ocultado?