jueves, 20 de diciembre de 2012

CALLEJEANDO




Me gusta pasear
los sábados antes de las ocho
para poder esperar
en los semáforos rojos.
Ver los guiños
de las farolas al apagarse
y escuchar el ruido
de las persianas al despertarse.
Pensar que existe una ilusión
aunque sea a lo lejos
y sentir con el corazón
a modo de razonamiento.


M. Godúver

jueves, 13 de diciembre de 2012

SONRISAS




¿Por qué desde la más tierna
infancia se está triste
o se ríe a carcajadas?
He conocido a una payasa
que dedica parte de su tiempo
a facilitar risotadas.
Hay quienes piensan
que se puede vivir de otra manera.


M. Godúver

sábado, 17 de noviembre de 2012

RETAZOS DE UNA VIDA...



Dominique Appia 



Durante años me acompañó este cuadro. Estuvo colgado en una de las paredes de tres de los varios habitáculos que han constituido mi hogar, fueron tiempos difíciles porque intentaba  buscar un lugar en la sociedad y fue complicado conseguirlo. Un pasado fragmentado pesaba demasiado y tuve que dar muchos tumbos hasta poder tomar decisiones que me permitieran llevar una vida más llevadera.

M. Godúver



sábado, 20 de octubre de 2012

DESPUÉS DEL ALBA...




caminaremos
en frágil equilibrio
hacia la paz

  M. Godúver

martes, 28 de agosto de 2012

BLANCO AL ATARDECER




Algunas veces el blanco
me espera, están de vacaciones
las ideas, el camino por andar
es acompañado por un suspiro
prolongado y no me permito
volver atrás, sigo con paso lento
y en silencio…
me rodea una ausencia
de frases que no llegan.


M. Godúver


martes, 21 de agosto de 2012

EL VALOR DE LA AMISTAD






Una de mis amigas
se sienta en la silla
más elevada para velar
por la naturaleza.
Es capaz de escuchar
los sonidos
que otros no apreciamos,
de imitar a los pájaros,
de acercarse a los animales
con un gesto de respeto,
de cuidar el medio…
y desde las cimas
más altas observar
a lo lejos
abrazando el universo.



M. Godúver



viernes, 17 de agosto de 2012

ESTRELLAS QUE EXISTIERON... TAL VEZ


A mí me gusta el cielo,
con esos puntos suspendidos
del ayer.
Si salieron de un todo
o nunca pasó nada…
qué sé yo.
Quizás me aguarde
un mundo mejor.


M. Godúver




lunes, 23 de julio de 2012

EN OTRO PUNTO DE LA GALAXIA





Caminábamos por largos pasillos, vestíamos ropa muy ligera, no la sentía en la piel. Se respiraba un ambiente de cordialidad y armonía. No hacía frío ni calor. ¿Sería el lugar ideal?
El trabajo que cada cual realizaba resultaba perfecto, todo estaba programado.
Dedicábamos un tiempo a la conservación del lugar, otro tanto a la procreación y continuidad de cada especie. Se le daba suma importancia a la creatividad, a la ciencia, a la filosofía; a todo aquello que necesitábamos para ser más humanos.
La continuidad, tanto del espacio que habitábamos como de nosotros mismos y cuanto nos rodeaba, había sido estudiada hasta el punto de no dejar ningún cabo suelto. Pasaron siglos y no se detectó ninguna imperfección. En el caso de que se ocasionara algún fallo mecánico estaba previsto de antemano su arreglo y todo marchaba bien.
La procreación y continuación de cada especie animal o vegetal era controlada, no aumentaban ni disminuían los ejemplares. Se seleccionaban con sumo cuidado.
En el terreno de la creatividad se dejaba total libertad a quien hubiera elegido dedicarse a ello, cada cual podía hacer uso de sus facultades creativas a su antojo. La ciencia avanzaba a pasos agigantados.
Todos estábamos contentos con lo que realizábamos cada día; cuando terminábamos nuestros respectivos quehaceres nos reuníamos unos con otros, no había marginación social. La buena relación que manteníamos quienes vivíamos allí se lograba gracias a la amistad y el respeto mutuo.
El trabajo rutinario era fácil y de corta realización, consistía en pulsar un botón u otro. En cuestión de minutos se acababa. La dedicación absoluta a lo que gustaba a cada uno en particular permitía que hubiera grandes artistas y científicos, también deportistas,  genialidades y especialistas en todo aquello que engrandece y cultiva el cuerpo y el espíritu.
Los científicos estudiaban el macro-universo, conocíamos tantas galaxias. Y en lo micro, había estudios de la materia y la energía hasta lo más mínimo de cuanto nos rodeaba. Los avances habrían sido inimaginables siglos atrás. No se hubiera podido sospechar el alcance tan grande que lograría la ciencia.
Nuestras preocupaciones habían desaparecido, no teníamos motivos, todo estaba controlado.
Se logró casi la perfección, nada ni nadie podría perturbar la paz que se respiraba en nuestro espacio vital.
Un día hubo una reunión importante, uno de los miembros de la Comunidad Científica nos habló de un nuevo descubrimiento. Nos reunimos en el Gran Centro de Investigación para llegar a un acuerdo sobre cómo explicar a los demás las ventajas del hallazgo. No sería difícil su comprensión, la capacidad intelectual de todos cuantos vivíamos allí era apta para entenderlo. Todo era positivo. Nuestras fuerzas crecían por momentos.
A raíz de este nuevo invento, el cual nos había llenado de satisfacción a la mayoría, surgieron algunas ideas entre los artistas y filósofos que nos hicieron pensar sobre lo que podría haber de verdad en todo aquello. Los días transcurrían como siempre, aunque se empezaba a notar un cierto desasosiego interior que no era fácil de detectar. Sin embargo, intuíamos que estaba ahí.
Al principio no le dimos importancia, pues no la tenía a primera vista, mas, pasados unos años, nuevas generaciones habían nacido con una predisposición a la melancolía, a pensar más allá de nuestras fronteras, formulaban preguntas…
Y la preocupación, que en otro tiempo no era muy grande como para dar una radical solución a lo que ocurría a nuestro alrededor, ahora estaba sobrepasando todo límite y teníamos que actuar sin pérdida de tiempo.
Reflexionábamos, consultábamos en nuestros archivos electrónicos para conseguir una posible solución. Teníamos que haber actuado antes, decían los más pesimistas, ahora será más difícil conocer la raíz del problema. A pesar del gran mal, por el que se había desestabilizado en parte la armonía del lugar, sabíamos que llegaríamos a buen término.
Analizamos punto por punto, desde el principio, seleccionamos las preguntas clave que nos llevaran a las respuestas precisas.
Mientras tanto, como infectados por un terrible mal de casi imposible solución, las personas que habitaban el Gran Lugar caían más y más en el fango de su problema sin remediarlo.
Los encargados del caso en cuestión nos dimos cuenta de que cada día que pasara sería más difícil acabar con aquello que se había apoderado de nuestras gentes. Nos preguntábamos: ¿qué habíamos hecho mal?, ¿qué haríamos ante tal problema?, ¿cuántos tendrían que ser eliminados hasta acabar con el mal?, ¿nuestra solución sería la mejor?
No podíamos correr el riesgo de que las personas que aún no padecían el mal se contagiaran. Por este motivo, aislamos a cuantos parecían no estar afectados en absoluto. También pudimos separar a tiempo a los menos afectados. Al llevar a cabo todas estas precauciones, aunque se hicieron de la mejor manera posible, no pasaron inadvertidas a los demás, con lo cual cundió el pánico y la desesperación.
Jamás hubiera imaginado que por aquellas dudas de nuestros eminentes pensadores o el avance de aquel hecho puntual en la ciencia, como otros opinaban -había dos grupos que opinaban de manera diferente a la hora de analizar la situación-, se pudieran ocasionar tantos problemas.
Parecía que iba a llegar el caos absoluto. Todos temían una inminente destrucción del Gran Lugar y comenzó la lucha por la supervivencia.
Se esforzaban por conocer la fórmula para salir con vida de aquel posible aniquilamiento en masa. Con sus miedos, sus prisas, su falta de serenidad para pensar en la realidad que nos rodeaba lo único que consiguieron fue acelerar la destrucción. Siguieron unos meses agotadores, teníamos que prepararlo todo, saber cuánto necesitaríamos después.
Nuestra decisión se precipitó por el gran peligro que nos íbamos encontrando a cada paso que dábamos. Un hecho imprevisto vino a tirar por la borda nuestros planes, proyectos minuciosos que no habrían fallado. Pensamos en la posible salvación de todos, con un poco más de tiempo hubiéramos acabado con el mal.
Sumidos en la desesperación actuábamos de manera absurda. Empezamos por dejar de hacer el trabajo habitual y la desorganización no nos ayudó lo más mínimo.
Personas que no sabían manejar las complicadas aeronaves intentaron marcharse del lugar y lo que consiguieron fue una muerte anticipada. Los que presumían de más cuerdos tramaron miles de astucias para engañarnos acerca de su estado.
Necesitamos realizar nuevos exámenes a los afectados, pensar en otros proyectos. La mayoría se había dedicado a destrozar, sin compasión, todo cuanto encontraba en su camino. La situación empeoraba por minutos. Y llegó el día previsto para destruir el Gran Lugar.
Era muy temprano, nos instalamos en las aeronaves un millar de los no afectados para ser salvados, nos dirigíamos a otras latitudes. Después de alejarnos de allí, saltó por los aires el Gran Lugar desmoronándose cualquier rastro de vida. Desde las tres naves nos comunicábamos satisfechos de haberlo logrado, pero un hecho imposible de prever enturbió de pronto nuestra dicha. Una de las naves estalló en minúsculos pedazos, momentos después otra. No dábamos crédito a lo que estaba ocurriendo, seguíamos navegando por el espacio esperando, quizás, el momento en el que fallaría nuestra aeronave.



M. Godúver


jueves, 21 de junio de 2012

SILENCIO II





Las palabras calladas
se esconden tras el silencio,
en calma.
El cielo azul
a lo lejos.
 Una llamada.
Siempre tú.


M. Godúver

domingo, 27 de mayo de 2012

MIRABA AL SUR










MIRABA AL SUR







En otra etapa me acompañabas,
acemilera. Esta mañana te he echado de menos,
contigo me trasladé a otra época,
durante años sentí vibrar mi corazón
por aquella relación que me regalaste.
En los días que estuvimos juntas
comprobé el grado máximo
de la amistad, tu manera de ofrecerte
sin condiciones me llegó al alma.
Las expectativas con las que acudías
a cada cita me sorprendieron siempre.
Al conocerte supe de la humildad
sin pretensiones, de la bondad sin intereses.
Aquella leve sonrisa de cariño
y el gesto de sus ojos en un guiño
me han llevado a pensar
que, aunque sólo sea por eso,
estoy contenta de haber vivido.
Desde que decidí adoptarte
he sentido lo que es ser madre
y quienes para ti son prioridad
han pasado a ser mi linaje.
Es una experiencia tan magnífica
haberte conocido que mereció la pena…
me puse en tu piel y amé a una reina.


M. Godúver

domingo, 6 de mayo de 2012

VIAJE A LA UTOPÍA



Incluso sabiendo que no se llega
tengo que caminar hacia ella,
es parecida a esa nube blanca
que la siento como a  mi casa,
brillante como un faro a lo lejos
con señales de “aquí te espero”.
La utopía, inalcanzable o cerca,
me mantiene en un duermevela.




M. Godúver

sábado, 28 de abril de 2012

ME ATRAE EL AGUA

             Fotografía de Ana Quintanar
      

 El agua calma la sed
de la arena,
la mar llega fiel
para mitigar el calor
acariciando su piel
y humedece a la tierra.
Las aguas se derriten
al besar las arenas cálidas…
se funden ambas
bajo la espuma blanca.



M. Godúver


             

sábado, 21 de abril de 2012

PASAN LOS AÑOS



Camino por calles del pasado,

han transcurrido veinte años.

He venido a esta ‘mi ciudad’

para visitar una exposición

y recordar aquellos tiempos

cuando temblaba de emoción,

al verla, todo mi cuerpo

e incluso mi razón.

Ha cambiado poco el barrio

continúan sus edificios

señoriales dándole un aire

de nobleza a esta villa.

Las piernas no me flaquean,

me mantienen erguida

y represento menos edad

de la que tengo en realidad.

Ahora vivo en un pueblo

bastante pequeño,

aun la siento dentro de mi corazón

y la bondad no me abandonó.

Disfruto mucho cuando leo,

escribir es mi entretenimiento.



M. Godúver

jueves, 12 de abril de 2012

LA DANZA

Matisse


He salido a caminar

y he visto árboles

cargados de flores,

al sol haciendo guiños

entre las nubes.

Aunque las noticias

que nos bombardean

son bastante pésimas

prefiero pensar

en la vida y la amistad.



M. Godúver

martes, 3 de abril de 2012

MÁS COLOR: LLUVIA DE PRIMAVERA

L. Afremov


Una multitud de colores

me alegra el alma,

el día nublado

no me afecta

corre música

por mis venas.

Escucho sonidos

interrumpidos

por las sensaciones

de un escenario preciso

y me alegra la primavera

al sentirla cerca.



M. Godúver


lunes, 26 de marzo de 2012

¡COLORES!

L. Afremov


Se agolpan los colores

los sonidos y los olores

en el recuerdo de un sueño.

Fueron días de emociones

de juegos y risas junto

aquella niña divertida.



M. Godúver



miércoles, 14 de marzo de 2012

FLORES Y RECUERDOS

Hoy me han sorprendido

unas flores mientras

miraba al cielo.

Caminaba bajo el sol

con unos pasos lentos

y al ver poblada la rama

de un vetusto almendro

se ha regocijado mi alma

con algunos recuerdos.

La alegría de mi vida…

después de tanto tiempo.



M. Godúver


viernes, 9 de marzo de 2012

NOCHE LLENA


Paseo sin rumbo fijo
por itinerarios del olvido,
la luna me guardaba
una sorpresa
y casi sin darme cuenta
la escena se precipita
en la misma acera
de aquella noche
de primavera.
Me regalan
unas palabras, unas sonrisas.
Dos caminan.

M. Godúver


miércoles, 7 de marzo de 2012

COMO EL AGUA

Monet

Amarillas son las flores

de algún jardín

y con motitas de rojas

estrellitas ayer te vi

Me regalas colores

azules de frenesí

cuando apareces

me siento más feliz

Si algún día me faltaras

seguirías ahí

porque eres la dicha

que me ayuda a vivir



M. Godúver




jueves, 1 de marzo de 2012

CANTOS SACROS EN LAS IGLESIAS

Cuatro de los componentes

del grupo Amarcord

interpretaron obras del repertorio

del coro de santo Tomás de Leipzig.

Nos dijeron que Holger Krause

uno de los bajos estaba enfermo.

Los sonidos fueron colándose

por los intersticios del templo

y lograron que los asistentes

disfrutáramos del concierto,

al finalizar se oían comentarios

de algunos de los presentes.



M. Godúver



martes, 28 de febrero de 2012

SOBREVIVIRTE

F. Edwin Church


No sé qué ocurriría

si tú no estuvieras,

me pregunto

cuánto tiempo podría

soportar el dolor

de tu ausencia.

Es difícil imaginar

un mundo sin ti,

si te sobreviviera

andaría errante

por cualquier parte.


M. Godúver


jueves, 23 de febrero de 2012

ESBOZO

Togores

Llegó el amor

casi sin quererlo,

sin buscarlo,

cuando menos

lo esperaba,

como un juego…

el dibujo

de un sueño.


M. Godúver




martes, 14 de febrero de 2012

DORMIR PARA SOÑAR




Todos los días tenía que trabajar

para vivir, acababa tan agotada

que sin comer se metía en la cama.

Se levantaba muy temprano

para acudir al gran mercado

y comprar los productos perecederos

que despacharía en su comercio,

algunas veces no la visitaban

muchos clientes

y se veía obligada a tirarlos.

Un día tuvo un sueño:

al final del día bajaba los precios

y repartía a las vecinas

más pobres todo lo que no vendía.

A la mañana siguiente,

al subir el cierre del establecimiento,

sonrió al ver las frutas podridas

porque a partir de ahora

no se le estropearían.

Después pensó: todo es pasajero.


M. Godúver


miércoles, 8 de febrero de 2012

SOÑAR PARA DORMIR

Una luz del exterior

ha iluminado la habitación

y me he despertado sorprendida.

En la pared,

junto a la estantería,

un coro de voces cantaban

al unísono una canción

que me resultaba conocida.

Esas siluetas,

a modo de sombras chinescas,

me han recordado mi niñez:

pensaba en otras vidas

antes de conciliar el sueño,

una de las fórmulas utilizadas

para acrecentar mi micro-universo.


M. Godúver



sábado, 4 de febrero de 2012

TARDES DE INVIERNO

La tarde languidece,

las noches se presentan

con las calles casi desiertas.

En otro tiempo volvía

de un hospital y alguien

me llamó para vernos.

Algún día, estaré lejos y recordaré

estos lugares

y, a pesar de todo, pensaré

que en ellos presencié

algunos instantes

inolvidables de mi vida.



M. Godúver


domingo, 29 de enero de 2012

LIBROS EN LA CALLE




Los libros esperan

la mirada interesada

de alguien que los quiera,

puede incluso rescatarlos

del abandono en ese banco

y llevárselos consigo.

¿Qué manos se acercarán

para cogerlos?

En una persiana ondulada

ellos aguardan

con la esperanza

de encontrar un sitio

en alguna casa.

Así, muchos mendigos

viven sin techo

y todos los vemos

al pasar…y pasamos.



M. Godúver



domingo, 22 de enero de 2012

SE ABRAZAN

Se han trenzado el hierro y las ramas,

la naturaleza viva y la materia inerte

llegan de un pasado y se hacen presente,

¿presenciarán mejor futuro las almas?

Tras aquellas paredes del fondo

indagó en los archivos del sótano,

después cesó la investigación

porque faltaba algo de emoción.




M. Godúver




jueves, 19 de enero de 2012

SALGO A TU ENCUENTRO


Transito las calles mirando

a lo lejos por si te viera aparecer,

aquella imagen de ti que en otro tiempo

me regalaste se esconde en la distancia

y la siento a intervalos frágiles

como si fuera un soplo de viento.

Si alguna vez se han rozado

involuntariamente nuestras manos

luego, cuando soy consciente,

me doy cuenta que de tanto perderte

el contacto con tu piel me parece inocente.



M. Godúver


sábado, 14 de enero de 2012

¡AY, LUNA, LUNA!



Va decreciendo toda digna
a lo lejos, la contaminación
da un tono grisáceo al cielo.
En primer plano
un mastodóntico edificio,
que para eso recauda impuestos;
y a la derecha, la ciudad duerme
sin querer darse cuenta
de tantas miserias:
los sin papeles, los sin techo,
los sin trabajo, los sin hospital,
los sin colegio… los sin pan ni paz.
Se me parte el corazón
por la distancia,
se me retuerce el alma
de dolor al pensar lo lejos
que está la humanidad
de una buena solución.



M. Godúver