sábado, 14 de enero de 2012

¡AY, LUNA, LUNA!



Va decreciendo toda digna
a lo lejos, la contaminación
da un tono grisáceo al cielo.
En primer plano
un mastodóntico edificio,
que para eso recauda impuestos;
y a la derecha, la ciudad duerme
sin querer darse cuenta
de tantas miserias:
los sin papeles, los sin techo,
los sin trabajo, los sin hospital,
los sin colegio… los sin pan ni paz.
Se me parte el corazón
por la distancia,
se me retuerce el alma
de dolor al pensar lo lejos
que está la humanidad
de una buena solución.



M. Godúver

1 comentario:

viky frias dijo...

Aunque parece lejana la solución
la luna, sin alterarse, se mantiene en su ciclo,
ahora crezco, ahora me inhibo.
Seguramente no podemos hacer más:
seguir dando vueltas en torno a la tierra,
tratar de ser justas, sembrar algo de paz,
iluminar senderos, desperezar sueños.