viernes, 20 de mayo de 2011

EN UN AUTOBÚS... Y EN OTRO MÁS

Solía cogerlos
para ir a la facultad,
todavía andaban
los grises por la universidad
deteniendo al personal.
Vaya sorpresa me dieron
un día que me los encontré
en los oscuros pasillos…
qué prepotencia mostraban
con esos cuerpos tan largos
al exhibir las porras en alto.
Me pasé al aula,
no parecía fuera yo el objeto
de su persecución.
Después experimenté
que golpeaban a bulto
aquellos brutos.
Recién venida del pueblo
no entendía bien
cómo estando en democracia
la dictadura levantaba la cara
y me presentaba sus armas:
esto era su España.


Un albatros

1 comentario:

viky frias dijo...

Cuando los grises golpeaban
a todo el que se manifestaba
era un alarde de valentía
oponerse a los que mandaban.
Más de una costilla rota
y mucha ilusión perdida
ha dejado el régimen franquista
al golpe de aquellas porras.