Un día me enamoré
y soñé con un nido
en el que vivirían conmigo.
Unas décadas después
sentí eso que llamamos
amor; entonces pensé
que nunca más me sentiría
sola, aunque volara
por las nubes sin rumbo
fijo y a cualquier hora.
Un albatros
viernes, 27 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Por fortuna allá en las nubes
no ha subido el alquiler
ni hay sustos hipotecarios;
se puede vivir arriba
sin problema inmobiliario,
teniendo mucho cuidado
de mantener la fe y no caer.
Publicar un comentario