miércoles, 26 de mayo de 2010

OTRAS MUERTES


Anoche soñé
con mi propio funeral,
quienes acompañaban al féretro
eran cadáveres en movimiento,
caminaban por sendas
resbaladizas y las cabezas
lucían un sombrero
como si no hubiera cerebro.



M. Godúver

domingo, 23 de mayo de 2010

CRISIS EXISTENCIAL

Evelyn de Morgan


Nací en el verano
y paso frío todo el año,
se me parte el corazón
con sólo pensar.
¿Cuándo se pasará
esta gélida etapa?,
si no se acaba
me rebanará la guadaña.



M. Godúver

martes, 18 de mayo de 2010

LA LUNA A LO LEJOS


Llegó en un atardecer
y vibró cada poro de mi ser.
Galopé a lomos del viento
por praderas inmensas
en un mar de deseos.
Subí a los cielos
y conocí el infierno
en instantes efímeros
y a la vez eternos.


M. Godúver

miércoles, 12 de mayo de 2010

EL SUFRIMIENTO PERSONAL





No se sabe del dolor
hasta que no se siente.
Es un aguijón que se instala
en el cuerpo y en la mente,
se extiende por todos
los intersticios sin
dejarte respirar.
El mal se apodera
del yo sin piedad
ni compasión.
En momentos de tal
desesperación
nos damos cuenta
de quienes sufren
a todas horas
y sin esperanza alguna.


M. Godúver

miércoles, 5 de mayo de 2010

LOS CICLOS DEL TIEMPO


Llega a la ciudad
en un tiempo remoto
que está por venir.
El alboroto
del corazón
perturba la razón
en grandes intervalos
de espacios eternos.
Se han pasado
los antiguos años
a otro extremo
y los paseantes
deambulan
de acá para allá
sin cesar.


M. Godúver.

sábado, 1 de mayo de 2010

HOY ES MI RECUERDO





Ha llegado el momento
de recordar el puente,
de ver el movimiento
de coches pasar
y no pararme a mirar.
Tantas horas pendiente
de su visita, de su presencia,
de su mirada tierna.
Los días tienen sentido
por sí mismos y son más aburridos.
Aquel abrazo fue la mejor caricia
que me regaló la vida.
Ha pasado a ser mi recuerdo
y cuando yo no esté, para mí, ni eso.

M. Godúver

... SI BIEN LA VEO



Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Aparece tierna
cuando está más cerca.
Me sonríe feliz
y me reconforta a mí.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Su mirada picaruela
me habla de ella.
Me concede un instante
por sus prisas constantes.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Miro su espalda
en su rápida marcha.
Sus intermitentes presencias
son como estrellas.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

Y me queda su imagen,
su imagen, imagen a imagen.
Quizás vuelva,
quizá en otra primavera.

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.

La recupero en los ángulos
de un pasado cercano.
Los deseos murieron
y el querer es eterno

Es tal la dicha
que siento cuando la veo
y si bien la veo.


M. Godúver