Soledad en la infancia,
la dicha me esperaba,
me rechazaban por rara.
En el colegio con monjas
me despertó el placer
y experimenté
con cualquier mujer.
Mis años en la universidad
no se me dieron mal,
ligué por doquier,
me metieron en la cama
y salí corriendo asustada.
Cuando llegué a Sevilla,
después de salir de Graná,
me di cuenta que lo mío
eran las mujeres y volví
a ligar con otra más.
Años de rebeldía y alcohol,
revolución sexual y a
disfrutar,
se mezclaba todo con la
política
y, por lo demás, pasábamos
desapercibidas.
Se masticaba la represión
en los antros de chicas un
montón.
Nos reuníamos en privado
y jugábamos, jugábamos…
Años de intercambios,
de luchas políticas
sin descanso.
A pesar de Paco
y sin Paco
mi vida afectiva
ha funcionado
y ahora vivimos más
relajadas porque nos
han legalizado.
Lo vivo como algo natural,
me proporciona felicidad.
M. Godúver

1 comentario:
Amar,
aunque el amor sea prohibido,
siempre es una fuente de felicidad.
También se sufren ausencias, rechazos,…
pero el balance final
es positivo.
Gracias por estos excelentes resúmenes biográficos,
qué gran trabajo.
Publicar un comentario