Se está acabando la primavera,
las lluvias caen con fuerza,
los coches salpican agua por las aceras,
algunas flores han quedado anegadas
entre el verde de las plazuelas.
Los transeúntes bajo las terrazas
miran a lo lejos por si amainara,
y la lluvia arrecia, se enseñorea;
ella es la que ordena y manda
cuando hace acto de presencia.
M. Godúver
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1 comentario:
No hay quien detenga el agua
cuando se desata:
Arrastra árboles, casas,
ciudades y playas.
Se parece al amor
que todo lo arrasa.
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