Los libros esperan
la mirada interesada
de alguien que los quiera,
puede incluso rescatarlos
del abandono en ese banco
y llevárselos consigo.
¿Qué manos se acercarán
para cogerlos?
En una persiana ondulada
ellos aguardan
con la esperanza
de encontrar un sitio
en alguna casa.
Así, muchos mendigos
viven sin techo
y todos los vemos
al pasar…y pasamos.
M. Godúver
