Con
los chicos jugaba
al
fútbol y a la rueda,
pero
soñaba
con
mis compañeras.
Mis
padres
no
hicieron
carrera
de mí
de
lo díscola
que
les salí.
Para
poder sobrevivir
me
inventé una ilusión,
se
convirtió en diversión.
Después
de tantos
años
aún disfruto
con
otra ilusión
y
no sé ni el porqué sí
ni
el porqué no.
M.
Godúver
