Ya no hay sorpresas,
los días transcurren sin tiempo,
pasan de largo los transeúntes
y yo camino muy lento.
Oigo una voz cantarina y alegre
al otro lado del teléfono,
me doy cuenta que nada ha cambiado
y le doy la espalda al miedo.
M. Godúver
los días transcurren sin tiempo,
pasan de largo los transeúntes
y yo camino muy lento.
Oigo una voz cantarina y alegre
al otro lado del teléfono,
me doy cuenta que nada ha cambiado
y le doy la espalda al miedo.
M. Godúver
